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sábado, 14 de junio de 2008

El que huele el miedo

Jeepers Creepers (2001)

Hablar de esta película a estas alturas es una auténtica gozada. No me da ninguna vergüenza reconocer que Jeepers Creepers es otra de mis películas favoritas, la número 38 para ser exactos, y que después de 7 años la reivindico como la película que debería estar en cualquier sesión de cine de terror que se precie.

Puede parecer que pasó sin pena ni gloria por los cines (si si, se llegó a estrenar) pero tiene su importancia cinematográfica y su director, Víctor Salva dio la campanada en los diversos festivales en los que se estrenó. No en valde fue nominada a mejor película en el Festival de cinema de Sitges de ese año y cuenta con una secuela y una tercera parte en proceso, lo que hace suponer que le dio al californiano unas perrillas para hacer una segunda parte, no superior pero si a la altura de su predecesora y en la que aparece el grandioso padre de Laura Palmer, Ray Wise.

Los protagonistas de esta cinta, Trish y Darry son dos hermanos que vuelven a casa para vacaciones y que no saben que una especie de bicho-alien-humanoide se los quiere comer enteritos. En una carrera por la suepervivencia aka salvar el culo, los dos hermanos tendran que escapar del Creeper, un monstruo con sombrero y abrigo que cada 23 primaveras, durante 23 dias, sale a alimentarse. Y digamos que no sería vegetariano precisamente.
Jeepers Creepers tiene un 20 minutos iniciales tremendos, y frenéticos, con una iglesia como único paisaje que aparece y desaparece entre plano y plano, una carretera interminable al más puro estilo ruta 66, rodeada por inmensos campos de trigo y árboles raquíticos plagados de cuervos. Si eso no es el pronóstico más claro de que las vas a pasar canutas que venga díos y lo vea. De la nada aparece un camión de la segunda guera mundial aporrenado la parte trasera del vehículo al más puro estilo de El diablo sobre ruedas y con una matrícula cuyas letras se pueden leer de múltiples maneras. Su director cuida hasta el último detalle para engancharte y hacerte disfrutar.

Jeepers Creepers juega con el recurso del miedo a lo desconocido, lo que no se ve pero se intuye y en este caso, lo que se oye y te alerta de que el peligro está cerca: una misteriosa canción que suena en los momentos más delicados de la cinta, cuando el monstruo está a punto de aparecer. No tendría más importancia si no fuese por que la letra dice algo así como "Jeepers, creepers....where'd ya get them peepers...Jeepers, creepers...where'd ya get those eyes". Uhuh! A parte de parecerme un recurso magnifico que le da un toque de originalidad al guión,es una canción que esconde algo más allá de una letra que sólo el creeper conoce. Por algo es su canción favorita. Mejor que el crujir de los huesos de sus víctimas.

Bebiendo de grandes clásicos del cine de terror como Carretera al Infierno, La matanza de Texas o la ya nombrada El diablo sobre ruedas, Jeepers Creepers es una película de terror a la antigua uasanza con un guión original, unos actores más que correctos en sus respectivos papeles y un monstruo venido de nadie sabe donde al que no voy a excusar, pero que sólo hace lo que tiene que hacer para sobrevivir: alimentarse. "Come ojos para ver... pulmones para respirar....". ¿Os suena de algo?


miércoles, 11 de junio de 2008

¿Qué le pasa a M. Night Shyamalan?


El incidente (2008)

Acabo de llegar de ver la peli nueva de M. Night Shyamalan, El incidente (The Happening) y dentro de las muchas cosas que tengo que decir, mi mensaje es claro y conciso: VAYA PUTA MIERDA.

Spoilear no es de mi estilo, siempre intento criticar o comentar las pelis que veo de la manera más personal, directa y sincera que puedo, respetando ante todo a la pobre alma caritativa que aguante leer una de mis críticas entera. Pero esta vez no se si voy a poder mantener la boca cerrada pq todo lo que no me ha gustado de la película y que me gustaría decir supone destriparla de principio a fin. Voy a intentar hacer un esfuerzo por todas aquellas personas que van a tener el santo valor d ir al cine a verla y que no quieren que les cuenten el final.Por donde empezar…ni lo se. Me gustaría decir que El incidente me ha dejado totalmente indiferente, pero mentiría. Me gustaría deciros que la vayáis a ver, que es una gran película y que lo pasareis de puta madre viéndola. Volvería a mentir. He salido del cine entre cabreada y decepcionada. Shyamalan ha perdido su “magic touch”, ha reformulado su manera de hacer cine y ha acabado derivando en algo que no se muy bien lo que es pero que no me gusta. Por mucho que un director pretenda evolucionar, debe mantenerse fiel a su estilo, a eso que le hace especial entre el público, que al fin y al cabo, es el que decide. Después de ver El incidente creo que Shyamalan se ha cavado su propia tumba y no lo sabe. El incidente empieza tremendamente bien, qué digo bien, tiene un principio tan cojonudo que por un momento creía que sería una de las mejores películas del año. Los primeros 20-30 minutos son brutales: el director no simplemente nos expone que la gente, por alguna razón que desconocemos, queda paralizada para terminar suicidándose (no estoy diciendo nada que no sepan los que hayan visto el trailer), sino que nos enseña con todo lujo de detalles cómo lo hacen. Algo que puede sonar muy gore y que impresiona en las primeras dos escenas en las que ocurre, termina por dejarte indiferente porque estás totalmente obsesionado en intentar descubrir el por qué de esta reacción.
Conociendo el cine de Shyamalan sabes que tarde o temprano todo se descubrirá (posiblemente en los últimos 5 minutos del filme) y que será tan sorprendente que decidirás que el indio es el puto rey del mambo. Mentira!. El incidente no sólo no tiene nada que ver con El sexto sentido o El protegido, incluso El bosque (que me pareció una soberbia basura en cuánto a historia pero que tiene un desenlace magistral) te parecerá una obra maestra.¿No os han dicho nunca que no hay que fiarse de las primeras impresiones? Voilà!.

Estoy harta de que me vengan con moralinas (basta ya de camuflar el tema del cambio climático hasta en las pelis de Disney), de que me pongan la miel en los labios para luego acabar pegándome un puñetazo en toda la boca, de que me vendan gato por libre y de que tiren por los suelos todas mis expectativas. Me parece cojonudo que una película siembre la duda al espectador presentando algo inexplicable que se está cargando a la gente, pq ese es el objetivo de un buen thriller, pero tampoco creo que sea tan difícil mantener esa intriga sin caer en el sobadísimo tema de las relaciones humanas. No os esperéis un final sorprendente, a mitad de película se descubre todo el pastel y la cosa se convierte en una tontada peor que Otoño en Nueva York si es que puede haber algo peor. El incidente se va transformando minuto tras minuto sin comerlo ni beberlo en una historia romántica protagonizada por Mark Wahlberg haciendo de profe de ciencias y Zooey Deschanel haciendo como que actúa, cuando sólo se limita a abrir los ojos exageradamente durante toda la peli y a poner caras raras que no vienen a cuento. No sabéis la cantidad de detalles que se saca Shyamalan de la manga sin ninguna justificación y que terminan por convertirse en algo totalmente gratuito que no se resuelve nunca. Lo más parecido a un capítulo de Lost, vamos.

PREGUNTAS CLAVE: ¿Quién demonio son los perturbados de dentro de la casa? ¿Pq no se les ve la cara si no salen más? ¿Por qué Mark Wahlberg y su mujer no se mueren como el resto de mortales?, ¿por que se paran los trenes, se va la luz y todo se colapsa pero los teléfonos móviles siguen funcionando? ¿POR QUÉ ES TODO TAN ABSURDO? Si alguien después de verla puede resolverme estas dudas…

Para que no todo quede en un enorme BLUF, aplaudo los momentos clave de la película, no para entenderla, sino para disfrutarla: los suicidios, magistrales, dignos de un George A. Romero capaz de matar a los zombies de las mil maneras más brutales que se nos puedan ocurrir. Pero esos son pequeños toques de genialidad que destacan en una película donde nada más es destacable. Joder , pero si hasta Señales con el petardo de Mel Gibson era mil veces más entretenida e intrigante.
Lo mejor de todo ha sido salir del cine e ir de cabeza al Burger King a comerme un crispy chicken (que tiene 503 calorías), que en el cine estaba más pendiente de los ruidos que hacía mi estómago que de la peli. Y mientras mojaba las patatas en el ketchup he pensado una cosa que os dejo a modo de reflexión: YO, SI FUERA VOSOTROS, NO MIRARÍA CON LOS MISMOS OJOS AL GERANIO QUE TIENE VUESTRA MADRE EN EL BALCÓN.

viernes, 30 de mayo de 2008

Halloween se sube al carro de los remakes


Halloween
(2007)

Hoy en lugar de ir a clase me he quedado tirada en la cama viendo el remake de Halloween, que ya le tenía ganas después de no haber podido verla en el Festival de Sitges. Y bien, qué queréis que os diga. Que no era necesario un remake semi-precuela de esta película, pues no, pero si alguien tenía que hacerlo ese tenía que ser Rob Zombie. Y lo que prometía ser un baño de sangre y casquería por doquier se ha quedado en poca cosa, en una película demasiado parecida a la original, en mi humilde opinión, justamente lo que Zombie NO debía hacer.

La noche de Halloween de John Carpenter me pareció sosa y aburrida, el típico slasher setentero con la pobre canguro (que ni siquiera es cheerleader), que se pasa toda la película corriendo delante de un tío con evidentes problemas mentales, provisto de una máscara y cuchillo, lo mismo que hacía Jason Borhees en Viernes 13 pero quitándole todo lo gore que tenía la saga del de la máscara de hockey. Ahora Rob Zombie se carga a las espaldas el peso de intentar mejorar o igualar lo hecho por Carpenter hace 30 años, algo que no es nada complicado teniendo en cuenta que volver al pasado en el cine de terror es copiar “de pe a pa” lo que otros ya han hecho y meterle algunos efectillos resultones, véase el brutal el sonido de las cuchilladas que te ponen los pelos de punta. En 2007 Michael Myers vuelve a escaparse del psiquiátrico donde estaba internado para regresar a su hogar y terminar algo que comenzó quince años atrás, cuando siendo sólo un niño de seis años, asesinó brutalmente a su hermana. Michael, provisto con un cuchillo de proporciones descomunales y una máscara que oculta su rostro, decide salir a las calles y llevar a cabo su particular matanza entre los adolescentes del pueblo.

Halloween tiene el toque personal del director sin llegar a las extravagancias videocliperas de La casa de los 1000 cadáveres, es más oscura, sucia y siniestra que la original pero de todos modos se queda en agua de borrajas. Zombie ataca con unos primeros minutos espectaculares como excusa para contarnos de donde le viene a Michael Myers toda esa mala leche que le hace cargase a media familia en menos que canta un gallo (no podía ser bueno tener a Sheri Moon Zombie como mamá), pero a partir de ahí las cosas no pasan como deberían en el cine de Zombie y todo se queda en un más de lo mismo que casi hace que me duerma en un par de ocasiones.

En cuanto al escaso reparto de Halloween, el papel de Jaime Lee Curtis, la Laurie Strode de toda la vida, lo interpreta la desconocida Scout Taylor-Compton, y sus dos amiguitas ligeras de cascos y con ganas de irse de rave son Kristina Klebe y Danielle Harris, quien ya apareció en Halloween 4 y Halloween 5 interpretando a la y hija de Laurie Strode y sobrina de Michael Myers (todo queda en familia). Donald Pleasance (en paz descanse) le deja el relevo al brillantísimo Malcolm McDowell, que interpreta a uno de los pilares de la película, el Dr. Sam Loomis al que descubrimos en su verdadera relación con el Michael adolescente que ya apuntaba maneras como psicópata y artista plástico, por que no veas el tío la de máscaras que se hace mientras está encerrado en el psiquiátrico.

Pero lo más destacable de todo el reparto (obviando a la ya citada Sheri Moon Zombie ) son sin duda las apariciones Udo Kier (ese vampiro sodomizado de Blade) y Danny Trejo ( Macheteeeeeee!), y sin duda Daeg Faerch, el niño que hace de Michel Myers y que nadie va a poder negarme que es una mezcla entre Kurt Cobain y Drew Barrymore cuando tenía su edad.

martes, 22 de abril de 2008

Los rusos también saben


Guardianes del día
(2007)

La serie de carteles que han creado los diseñadores encargados de la promo de Guardianes del día es para caerse de culo. Si me he pasado tiempo clamando al cielo por la maestría de los orientales a la hora de crear posters impresionantemente bellos para promocionar sus películas, ahora tengo que decir que los rusos no se quedan cortos y han logrado sacarse de la manga una estética equiparable a la de la primera parte de la trilogía de Guardianes de la noche, con esa ambientación oscura y macabra que le daba ese toque tan especial.

Guardianes del día toma el relevo de la historia sobre la lucha entre las fuerzas del bien y el mal donde la dejamos, con un prólogo que nos explica la leyenda de la Tiza del Destino dejándonos sin aliento. Antón (protagonista de la saga) sigue luchando en la guerra entre las fuerzas de la Luz y la Oscuridad acompañado por Svetlana, una aprendiz que tiene el potencial para convertirse en una maga de primer nivel y su hijo, el elegido que inclinará la balanza haciendo de las suyas junto a los otros guerreros de la oscuridad, rompiendo la tregua cuando quiere. Una gran conspiración en contra de los guerreros de la luz por la búsqueda de la Tiza motivará a Antón a luchar por recuperar este aparato capaz de restaurar la vida en un Moscú devastado tras el primer enfrentamiento . Al igual que sucedía en la primera parte, Guardianes del día plantea una trama un tanto complicada y confusa, pero con nuevos personajes en ambos bandos y un desarrollo de los hecho para nada previsible, a base de sorpresas y efectos especiales a mansalva que nada tienen que envidiar a los carísimos efectos hollywoodienses y que te hacen soltar blasfemias como “putos rusos” en varios momentos de la película.

Si Guardianes de la noche tuvo más detractores que seguidores en el momento de su estreno, Guardianes del día tiene la desgracía de seguir los mismos pasos, y es que ambas películas o las amas o las odias, no hay término medio. Por nuestra parte, los que nos confesamos fans de la primera parte y absolutos discípulos y seguidores del director ruso Timur Bekmambetov, seguiremos sus pasos de cerca hasta completar la trilogía con Guardianes del crepúsculo, tercera parte de la serie de best-seller escrita por Sergei Lukyanenko, que según se comenta, ya está rodada y preparada para estrenarse el año próximo. Y no es por pasarme de rosca, pero he leído críticas que la etiquetan como “ la trilogía digna de ser sucesora de Matrix ”. Que conste que no lo digo yo.

Y es que Timur Bekmambetov se ha convertido con estas dos películas en un visionario capaz de elevar esta saga hasta el punto de ser considerada como una pieza de culto, y los americanos se han percatado de qué va la historia y han contratado al director para la adaptación de Wanted, el comic de Mark Millar, con Angelina Jolie y Morgan Freeman como actores principales y que está apuntito de estrenarse.

domingo, 13 de abril de 2008

Ella es mi Rushmore


Academia Rushmore (1998)


La primera entrega de lo que quiere ser una cutre-autopsia de la carrera cinematográfica de Wes Anderson se llama Academia Rushmore, una de las películas más raras del director en tono de comedia dramática inusual, que le ha consagrado como uno de los directores más originales dentro del cine independiente.

Academia Rushmore nos cuenta la peculiar historia de Max Fsicher, un joven estudiante rebelde de Rushmore, una de las escuelas más prestigiosas del país, el Sr.Blume, un multimillonario amargado padre de uno de los compañeros de clase de Max y una profesora infeliz, la Srta. Cross, de la que ambos están totalmente enamorados. Estos tres personajes forman la conjunción perfecta y poseen toda la originalidad necesaria para enrtar a formar parte de una galería de freaks, genios o inadaptados a la altura del Steve Zissou de Life Aquatic.Es el particular bestiario de Wes Anderson.
Intentemos imaginar durante dos horas que el protagonista tiene 15 años en lugar de los más que evidentes 18 que parece tener, y que su mejor amigo es un Bill Murray millonario accionista de la escuela a la que asiste el joven protagonista. Algo que puede parecer absurdo de pronto se convierte en algo genial. Si a alguien hay que agradecérselo a parte de a Anderson, es a Bill Murray, quien está tremendo interpretando a Herman Blume en un papel decadente y absolutamente penoso, pq no hay nada más patético que tener como amigo a un niño de 15 años cuando tu eres un cincuentón, y encima que no te den un Oscar por ello. Jason Schwartzmann, quien más adelante aparecerá en Spun y en la Marie Aantoniette de Sophia Coppola, es la revelación, y esta estupendo como Max Fischer, al que dota de un carisma y una personalidad envidiable. Acertado es pensar que Fischer y Blume podrían ser la misma persona en distintos momentos de la vida y que por eso se enamoran de la misma persona.
Los silencios entre miradas que lo dicen todo son el detalle clave de esta comedia inteligente , que se nutre de las conversaciones sinceras y profundas que mantienen los personajes durante toda la película. Diálogos breves en los que se entrecruzan los sentimientos de dos hombres ( bueno, un hombre y un niño) que, pese a ser amigos, se enfrentan por conseguir a la profesora más dulce del campus, Olivia Williams. "Ella es mi Rushmore" "también es la mía...", palabras que cruzan los dos personajes en un momento perfecto.Wes Anderson y Owen Wilson han conseguido entrecruzar en el guión de Academia Rushmore una dramaturgia perfecta, la comedia y el drama encajadas como las piezas de un puzzle perfecto. Eso si, hay que coger todos sus elementos con ganas, no es fácil entrar en esta película a menos que padezcas el síndrome de Peter Pan. Por que Max Fischer también tiene una mitad de nosotros mismos. Su sufrimiento por el del primer amor, y con ello, la primera renuncia. Él y todos sus compañeros de reparto son protagonistas de los sueños frustrados que rodean nuestra propia vida.

"Cuando un hombre, por la razón que sea, tiene la oportunidad de llevar una vida excepcional, no tiene derecho a guardársela para sí mismo"